Tratamientos de los pies

Tratamientos de los pies

Problemas de los pies y su tratamiento

Nuestros pies soportan el peso de nuestro cuerpo, nos dan estabilidad y nos permiten andar, correr y movernos.

Sin embargo hay una serie de problemas frecuentes que podemos prevenir y tratar. Las causas y los resultados son generalizadas y variadas pero los siguientes problemas principales son resultado de un cuidado de los pies inadecuado o inexistente; algo que a veces ignoramos.

Uñas Encarnadas

Una uña encarnada es la que perfora la carne del dedo. La sensación es la de tener una astilla clavada y puede ser extremadamente doloroso. En los casos más graves puede causar pus y sangrado. Comúnmente afecta a la uña del dedo gordo pero puede afectar los otros también. Una uña que se curva en la carne, pero que no perfora la piel no es una uña encarnada, pero puede ser muy dolorosa y aparecer enrojecida e inflamada también.

Ampollas

Las ampollas son lesiones dolorosas y llenas de líquido producidas por la fricción y la presión. Generalmente son causadas por zapatos que no calzan bien, calcetines arrugados contra la piel, deformidades de los pies.

Callos

Cuando caminamos o estamos de pie nuestro peso cae primero sobre el talón y después sobre el metatarso del pie, donde la piel es más gruesa para soportar la presión. Cuando la presión se vuelve excesiva, algunas áreas de la piel se vuelven más gruesas en forma de callos como medida de protección.

Un callo es un área extendida de piel gruesa en las plantas de los pies y ocurre en las áreas de presión. Es la reacción del cuerpo a la presión y fricción, y puede aparecer en cualquier lugar en que la piel roce contra un hueso, el zapato o el suelo.

Verruga

Una verruga plantar la encontramos normalmente en la planta de los pies, aunque también pueden aparecer en los dedos. Este virus es muy contagioso pero solo se contrae por contacto directo. Aparece en los entornos cálidos y húmedos como las piscinas, los suelos de los vestuarios y los cuartos de baño. También se puede contraer el virus de una toalla infectada.

Son inofensivas pero pueden causar un dolor agudo y urente si aparecen en una zona de carga de peso como el metatarso o el talón del pie.

Dolor en el Talón

Al caminar, los talones repetidamente chocan contra el suelo con una fuerza considerable. Deben poder absorber el impacto y proporcionar un soporte firme para el peso del cuerpo. Cuando se desarrolla dolor en el talón, este puede dejarnos incapacitados de dolor.

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Protectores solares corporales

Protectores solares corporales

Protectores solares corporales

Los protectores solares nos protegen de las quemaduras solares, el fotoenvejecimiento y el cáncer de piel. Eso sí, para que los fotoprotectores sean efectivos hay que saber escogerlos y utilizarlos correctamente.

Además de tener en cuenta el fototipo de cada persona y las circunstancias en las que se produce la exposición solar, es muy importante saber interpretar la información que nos da el fotoprotector.

¿En qué debemos fijarnos a la hora de escoger el protector solar corporal?

– Protección de amplio espectro. Lo primero de lo que hay que asegurarse en el momento de comprar el fotoprotector es que ofrezca ‘protección de amplio espectro’. Esto significa que nos defiende tanto contra la radiación ultravioleta B (UVB) como de la ultravioleta A (UVA). Así pues, el fotoprotector debe indicar claramente en el envase que ofrece protección frente a ambas radiaciones. La nueva generación de fotoprotectores pueden incluir, además, protección frente a los rayos infrarrojos-A (IR-A) y luz visible (HEvis).

– Factor de Protección Solar. La protección frente a la radiación UVB viene determinada por el Factor de Protección Solar (la cifra que aparece junto a las siglas FPS o en inglés, SPF) e indica el número de veces que el fotoprotector aumenta el tiempo de defensa natural de la piel frente al enrojecimiento previo a la quemadura. Así pues, si una piel se enrojecería a los 10 minutos de estar al sol a las doce del mediodía de un día de verano, tras aplicarse un filtro de factor 10 (FPS 10), esta podría soportar diez veces más la radiación solar sin quemarse. Es decir, 100 minutos.

– Tipo de filtros. El protector solar es eficaz gracias a que en su composición cuenta con diferentes filtros solares que reflejan la radiación (físicos), la absorben (químicos) o bien reparan los daños que produce (orgánicos o biológicos). Actualmente, la mayoría de las fórmulas combinan las tres modalidades de fotoprotección para que actúen en sinergia. Aun así, en ciertos casos es mejor decantarse por un tipo de filtro u otro.

-Los filtros químicos están desaconsejados en el caso de los niños, ya que al absorberse en la piel, tienen más riesgo de alergia, al igual que pasa con las pieles intolerantes. En estos casos, hay que optar por filtros físicos. También se recomiendan este tipo de filtros en el caso de deportistas o personas que por su condición laboral pasan mucho tiempo en el exterior, ya que aseguran una cobertura de todo el espectro de la luz solar, actúan de manera inmediata (no hay que aplicarlos 30 minutos antes de la exposición como en el caso de los químicos) y ofrecen una gran resistencia al agua o al sudor. El inconveniente de los filtros físicos es que suelen ser menos cosméticos al dejar una fina capa blanquecina sobre la piel. Estos filtros pueden identificarse con términos como ‘pantalla física o mineral’ en el etiquetado.

-Los químicos, en cambio, son cada vez más imperceptibles y permiten texturas agradables incluso con FPS elevados, por lo que son, en general, los más utilizados.

– Resistencia al agua. Existen dos expresiones que recogen, en la etiqueta, la capacidad protectora de la fórmula sobre la piel al entrar en contacto con el medio acuático. Por una parte, ‘resistente al agua’, que es cuando el fotoprotector no ha perdido eficacia después de 40 minutos de inmersión; y por la otra, ‘muy resistente al agua’, que amplía el tiempo a 80 minutos. Aunque los filtros resistan cierto tiempo en el agua, tenemos que tener en cuenta que, si después nos secamos con la toalla, vamos a eliminar parte de la fotoprotección. De ahí que sea necesario reaplicar el producto tras cada baño o en condiciones de sudoración excesiva.

– Fórmula, tipo de piel y zona del cuerpo. Es clave que las texturas de los fotoprotectores sean agradables y se adapten a la zona de aplicación y al tipo de piel de cada uno. Aunque pueda parecer una cuestión poco relevante, que la aplicación sea cómoda y placentera influye en gran medida en la cantidad de producto que se acaba extendiendo sobre la piel y en su frecuencia de uso, lo que garantiza una mejor fotoprotección. Así pues, la fórmula elegida (crema, gel, loción, espray, barra, etc.) podrá ser diferente en función de dónde se vaya a utilizar

– Duración tras la apertura. Hay que tener en cuenta que los protectores solares no solo caducan, sino que pierden sus propiedades tras unos meses abiertos. Por ello, debemos fijarnos en el número que aparece dentro de la imagen de un tarro abierto y no utilizarlos una vez pasados esos meses.

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Caspa

Caspa

Caspa

El cabello es un elemento muy destacado en la imagen de una persona; por eso hay que cuidarlo y mantenerlo sano y limpio, utilizando siempre productos adecuados, algo fundamental para combatir problemas como la caspa.

La caspa es una descamación excesiva del cuero cabelludo que provoca la aparición de unas escamas homogéneas y agrupadas, visibles para la persona afectada y para los que están a su alrededor. Las escamas aparecen como capas en el cabello y en mayor o menor grado sobre la ropa o las almohadas.

Técnicamente se llama pitiriasis, debido a que siempre están presentes en ella las esporas de Pitirosporum ovale, un hongo capaz de hidrolizar el sebo y que se encuentra en el cuero cabelludo de cualquier individuo normal.

Distinguimos dos tipos de caspa:

La pitiriasis seca o caspa seca, muy frecuente, y que consiste en una descamación con escamas blanquecinas, secas y finas, que se desprenden fácilmente o por rascado y que no produce prurito ni signos inflamatorios.

La pitiriasis esteatoide o caspa grasa, que presenta escamas englobadas con sebo; son mayores, más espesas, oleosas, amarillentas y pegajosas, más adheridas al cuero cabelludo y a los cabellos. Se asocia a la seborrea y se localiza preferentemente en áreas seborreicas de la cabeza, como son la zona frontal o la zona de la nuca.

La caspa afecta a cerca del 20% de la población. Su severidad aumenta en invierno y disminuye en verano. Al contrario de lo que se piensa, su aparición no está relacionada con el estado emocional de la persona, aunque se complica en estados de estrés.

Se manifiesta especialmente durante la pubertad, cuando se alteran muchas actividades de la piel, y alcanza su punto máximo entre los 30 y 40 años. Y puede confundirse con otras patologías, como la dermatitis seborreica o la psoriasis.

Existen productos que consiguen resultados excelentes a la hora de solucionar este problema, que a menudo preocupa más en el orden estético que por tratarse de una enfermedad cutánea. Los cuidados cosmetológicos consisten en la utilización de champús específicos con reglas estrictas de aplicación que deben seguirse disciplinadamente.

Incorporan en su formulación sustancias antifúngicas y antibacterianas de amplio espectro y sustancias específicas como son el piritionato de zinc, la piroctona olamina, el disulfuro de selenio y algunas plantas medicinales como la capuchina (Tropaeolum majus), que deben utilizarse de forma adecuada para cada tipo de caspa.

La caspa también puede ser un síntoma de la seborrea, la psoriasis, la micosis o la pediculosis. Es recomendable evitar rascarse excesivamente. Rascarse hasta quebrar la piel puede aumentar el riesgo de infecciones, particularmente de Staphylococcus aureus y estreptococos, y alopecia provocada por afecciones a la piel

La caspa varía de una persona a otra. Puede ser necesario probar varios champús con ingredientes activos diferentes (sulfuro de selenio, alquitrán, ácido salicílico, piritionato de zinc, ketoconazol ) para encontrar el más adecuado para cada individuo en particular

Se recomiendan los lavados frecuentes con champús específicos, en dos tiempos, realizando masajes suaves que ayudan a despegar la caspa. un individuo puede encontrar que alternar entre diferentes tratamientos sea más efectivo que apegándose a un régimen único, que puede volverse menos efectivo con el paso del tiempo

Deben alternarse con champús suaves.

Se aconseja el secado con secador con aire templado

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Protectores labiales

Protectores labiales

El sol, el viento, el frío etc. son agentes climáticos causantes de la deshidratación de la piel expuesta y, sobre todo, de los labios, ya que su capa exterior no tiene la misma estructura que la piel del resto de la cara, sino que es una semimucosa, es decir, una transición entre la piel y las mucosas, con una capa de queratina muy fina.

Los labios no tienen glándulas sudoríparas (productoras de sudor) y presentan muy pocas glándulas sebáceas (productoras de grasa), por lo que los agentes externos agreden más fácilmente la piel de los labios, que está menos protegida, produciendo una deshidratación que, en muchos casos , puede dar lugar a una descamación o queilitis. No hay que olvidar otros factores de carácter individual, que también pueden producir sequedad en los labios, como algunas enfermedades y una mala nutrición.

Los protectores labiales son productos cosméticos que tienen una composición con ingredientes muy específicos capaces de proteger la piel frente a las agresiones externas y de corregir y reparar la sequedad labial, que a veces es tan incómoda y molesta.

PROTEGER LOS LABIOS EN UNA SITUACIÓN DE EXPOSICIÓN SOLAR INTENSA

En la composición de los protectores labiales encontramos, básicamente, manteca de cacao, que es un buen emoliente para la piel del labio, junto con otros ingredientes destinados de manera específica a la protección, tales como filtro solar. Para un buen protector labial, la filtración solar debería ser de un mínimo de 15, y mucho más alta cuando está destinado a utilizarse en situaciones de sol intenso como las que se dan en verano o en la nieve.

Otro ingrediente utilizado en los protectores labiales es la vitamina E, por las propiedades hidratantes, antioxidantes y antienvejecimiento que presenta. También se incorporan plantas medicinales como el hamamelis o la melisa por sus propiedades astringentes y calmantes y, sobre todo, balsámicos que ayudan a recuperar la normalidad de la piel de los labios proporcionando un agradable bienestar.

Es muy recomendable la utilización de protectores labiales siempre que se tiene tendencia a la sequedad labial, y es obligada en las exposiciones al sol, utilizando un protector con filtro solar.

Se debe utilizar un protector labial balsámico cuando la tendencia a la sequedad de los labios es muy frecuente.

Siempre que haya exposición solar, hay que utilizar un protector labial con filtro solar elevado.

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Apósitos para curas

Apósitos para curas

Uno de los problemas leves de salud más habituales a lo largo de nuestra vida son las pequeñas heridas. Cortes, arañazos, hematomas y  quemaduras son dolencias leves que todos hemos sufrido alguna vez y que, casi con toda seguridad, volveremos a padecer. Por eso es importante que conozcamos cómo debemos cuidar las pequeñas lesiones y qué productos debemos tener en casa en nuestro botiquín de primeros auxilios.

Una herida es una lesión que se produce en el cuerpo, generalmente por golpes o desgarros en la piel. Cuando nos hacemos una herida, corremos el riesgo de que a través de ella entren microorganismos y produzcan una infección. Por este motivo, lo primero que debemos hacer es evitar que se infecte:

Si la herida sangra, debemos detener la hemorragia aplicando una gasa sobre la lesión.

Una vez que deje de sangrar, limpiaremos la herida con agua y jabón suavedesde el centro de la lesión hacia sus bordes.

Si la herida tiene cierta profundidad, debemos usar suero fisiológico para limpiarla.

Cuando hayamos limpiado la herida, aplicaremos un producto antiséptico para evitar que se infecte. Existen distintos tipos de antisépticos con propiedades y mecanismos de acción diferentes: agua oxigenada, alcohol, povidona yodada, soluciones de mercurocromo y preparados a base de clorhexidina.

En el caso de pequeños cortes en los dedos, una vez limpiada y tratada la herida es recomendable cubrirla con una tirita para evitar que se abra y se infecte. Si se trata de magulladuras y roces producidos por caídas (muy habituales en niños), es mejor cubrirlos con apósitos con hidrocoloides que evitan la infección, reducen los tiempos de cicatrización y permiten el baño.

Es habitual que en el ámbito doméstico se produzcan quemaduras ocasionadas al cocinar o al planchar. Cuando esto ocurra, es recomendable enfriar la quemadura con agua corriente a temperatura ambiente durante algunos minutos. Posteriormente, deberemos desinfectar la quemadura con un antiséptico, preferiblemente en forma de gel, que contribuirá a refrescar la zona.

Para evitar la infección de la quemadura, se deberá cubrir la herida o aplicar cremas o pomadas, que mantienen la humedad de la zona y favorecen una correcta cicatrización, aliviando las molestias que provoca la quemadura.

Un hematoma es una acumulación de sangre en los tejidos superficiales o profundos causada por la rotura de uno o varios vasos capilares tras un golpe. Los hematomas subcutáneos son los más frecuentes y se caracterizan por una hinchazón dolorosa y un color azulado.

Para tratarlos basta con mojar la zona afectada con agua fría después de la contusión y aplicar después un gel o pomada que favorezca la circulación de la sangre.

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Protege tu cabello del sol

Protege tu cabello del sol

Disfruta de las vacaciones sin olvidarte de tu cabello

Es verano y nos apetece refrescarnos del calor en la piscina, en el río o en el mar. Todos sabemos que en esta época debemos tener especial cuidado y proteger las partes más expuestas al sol de nuestro cuerpo, como la piel o los pies, pero, ¿qué pasa con nuestro cabello? ¿Lo protegemos del sol, el cloro o la sal?

El pelo suele ser una de las partes más castigadas en verano y también una de las menos cuidadas y protegidas, volviéndose áspero y seco.

Es precisamente en esta época cuando nuestro cabello necesita más protección e hidratación, por lo que es aconsejable seguir una pequeña rutina para mantenerlo sano y cuidado mientras disfrutamos de las vacaciones.

Ye aconsejamos preparar tu pelo para el verano y cuidarlo:

Aplica un spray protector en tu cabello y renueva su aplicación cada vez que salgas del agua.

Después de cada baño, aclara tu pelo en la ducha, ya que el agua salada y el cloro estropean el cabello.

Protege tu cabeza con sombreros, gorras, etc., así protegerás también  tu pelo de las radiaciones solares.

Bebe líquido y come frutas y verduras, lo que ayudará a mejorar la hidratación y nutrición del cabello. Este contiene un 10% de agua que debe reponerse constantemente.

Lava tu pelo con champú y acondicionadores específicos para aportar hidratación.

Aclara el pelo con agua abundante, aplicando al final un poco de agua fría para que la cutícula del pelo se cierre y prevenir que se estropeen las fibras.

Utiliza mascarillas capilares hidratantes una o dos veces por semana.

No abuses de secadores, planchas y rizadores, ni tampoco de lacas, espumas y geles, ya que contribuirás a resecar tu pelo.

Este verano disfruta de tus vacaciones sin olvidarte de tu cabello.

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Emolientes corporales

Emolientes corporales

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo. No todas las personas tenemos el mismo tipo de piel pero todos compartimos la necesidad de mantenerla hidratada y sana. Ya sea porque nuestra piel tiende a secarse, por el contacto con productos agresivos como detergentes o por los efectos del aire frío o del agua… las lociones hidratantes pueden ser una buena solución

Una crema emoliente y una hidratante tienen un objetivo común: tratar la piel seca. Las hidratantes se utilizan para aportar agua a la piel y recobrar la humedad. Pero las emolientes tienen un uso añadido: son un plus de hidratación recomendado para las pieles con dermatitis atópica y eczemas que cursen con aspecto seco y picor.

Si se trata de una piel sin afecciones puede bastar con una simple hidratante diaria

Los activos que permiten calmar estas pieles son, el lactato de sodio, la urea, la alantoína y los aminoácidos especiales, entre otros.

A la hora de aplicarlo, recomienda hacerlo después del baño, ya que penetran mejor.

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Desodorantes y antitranspirantes

Desodorantes y antitranspirantes

En cuanto al origen de los olores producidos diariamente, los principales responsables son los ácidos grasos y aminas que se hacen presentes en todo el cuerpo.

Los desodorantes tienen su principio activo en las fragancias, responsables de enmascarar los olores. Poseen, además, agentes antibacterianos para eliminar las bacterias presentes en el sudor, responsables del mal olor.

Los desodorantes también pueden contener peróxido de cinc para favorecer la reacción química (oxidación) de los ácidos grasos y aminas (presentes en el sudor) en compuestos menores y con menos mal olor.

Los antitranspirantes más comunes están compuestos por clorhidrato de aluminio, cloruro de aluminio y otros derivados del aluminio. Tales productos actúan inhibiendo la transpiración, de este modo, son más eficientes para el control de olores.La acción astringente de los antitranspirantes consiste en comprimir las glándulas sudoríparas para que no comiencen a producir más la transpiración.

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Quemagrasas

Quemagrasas

No hay pastillas que te quiten la grasa de tu cuerpo.

En cambio puedes encontrar algunas ayudas si las utilizas correctamente.

Hay productos ricos en fibras alimenticias solubles en agua que, tomadas conjuntamente con agua, pueden hincharse más de 50 veces su tamaño ayudando a sentirse saciado y controlando así el apetito.

Hay productos que al tomarlo junto a las comidas, tienen la propiedad de que se «pegan» o «absorven» cierta cantidad de grasas ingeridas, con lo cual no se digieren por el cuerpo. Es útil, si un día vas a hacer un exceso de comida muy grande.

Tenemos  compuestos de Cafeina, Taurina, etc.. Lo que hacen estas sustancias es acelerar el metabolismo con lo cual quemas más grasas.

También existen productos que bloquan los enzimas digestivos que actúan sobre carbohidratos, azúcares y grasas, reduciendo las calorías absorbidas.

Por último hay productos como la carnitina, que ayudan a la célula a quemar la energía en caso de ejercico.

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Cuidado de las manos

Cuidado de las manos

Las manos son, junto con el rostro las únicas partes del cuerpo, que permanecen expuestas a todo tipo de condiciones extremas: frio, sol, bacterias, productos químicos ….. por eso debemos cuidarlas y protegerlas.

Además las manos dicen mucho de ti, por eso es importante su cuidado.

Para protegerlas es recomendable seguir estos consejos:

Lávalas con agua fría o tibia.

Utiliza jabones no agresivos y que sean muy hidratantes, y evita el uso de geles antibacterianos que resecan mucho la piel. Tienes que secarlas bien y sobre todo entre los dedos, y utiliza guantes para fregar.

Hidrátalas con una crema que sea muy hidratante y hazlo a menudo, sobre todo después de humedecerlas. Las cremas convienen que sea ricas en glicerinas y si es época de verano que lleven protección solar. Ya que siempre nos olvidamos de esa zona y encima como cogen un color bronceado muy atractivo no ponemos protección solar. Encima es una zona en la que no sentimos que el sol nos quema, pero el sol si esta lesionando nuestra piel y a la vez provocando manchas. Si te fijas es con los años una de las zonas más fotoenvejecidas.

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